El seminario Internacional “Equilibrios para Carreras Académicas Sostenibles” reunió a destacadas investigadoras e investigadores de Chile y España para abrir un espacio de diálogo e intercambio en torno al desarrollo de trayectorias académicas promoviendo la igualdad de género y las buenas prácticas.
El evento, se realizó entre el martes 13 y el jueves 15 de enero en dependencias de la Universidad Central, la Universidad Andrés Bello y la Universidad Tecnológica Metropolitana, respectivamente, como casas de estudio anfitrionas.
La organización, además, contó con la colaboración del Área de Género del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), la estrategia internacional de Equilibrios de Género en la Academia y Ética (EMEGAE) y la Alianza de Mujeres por la Academia (AMA).
Así las cosas, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) estuvo representada en el evento por la Dra. Andrea Mahn, vicedecana de Investigación, Desarrollo y Postgrado en la Facultad.
Durante la jornada de apertura, la Dra. Mahn conversó con diversas autoridades de casas de estudio nacionales y extranjeras para abordar los ejes temáticos del programa, como el rol colaborativo de mujeres y hombres en la construcción de espacios académicos más igualitarios, el desarrollo de carreras académicas sostenibles y el papel que juegan las políticas públicas en este aspecto.
“Observamos e identificamos las brechas que existen a nivel de investigación a nivel de contratación y a nivel, sobre todo, de las jerarquizaciones entre hombres y mujeres. Llevamos años visibilizando la brecha que existe en materia de género, y creo que hemos abierto ya la mente lo suficiente para poder incluir y llegar a una sociedad que sea más sostenible, más equitativa. Sin embargo, las acciones en la práctica no se han concretado”, dijo la Dra. Mahn.
En lo que respecta a liderazgos, la autoridad de la Facultad de Ingeniería de la USACH reflexionó sobre la posibilidad de revisar programas de pregrado para eliminar sesgos en la educación, y si bien asumió que se requiere un cambio cultural de grandes proporciones para cerrar la brecha de género, actualmente es posible avanzar desde pequeñas intervenciones en lo cotidiano.